Invasión de Iwo Jima (1945)
El Comité Conjunto de Planificación de la guerra en Washington empezó los proyectos para capturar Iwo Jima, en las Islas Volcanes, tan pronto como se tomó la decisión de invadir las islas Marianas. Iwo Jima y Okinawa (en las Ryukyus), objetivos que eran necesarios para el realizar el bombardeo estratégico del Japón, preliminar a la invasión proyectada. Para dirigir las nuevas operaciones, Nimitz, recién ascendido a Almirante de la Flota, trasladó su Cuartel General desde Pearl Harbor al más avanzado en la isla de Guam.
En previsión al previsible ataque, los japoneses situaron en las Islas Volcanes una guarnición de 14 mil hombres del ejército y 7 mil marinos, casi todos veteranos. El Teniente General Tadamichi Kuribayashi, un hombre de probada capacidad, asumió el mando para erizar de defensas las ocho millas cuadradas de cenizas volcánicas en el Pacífico, aprovechando el terreno de fantásticas colinas, mesetas y barrancos, con escarpadas vertientes sobre la costa, y en uno de sus extremos el volcán Suribachi, de 167 metros de altura. En el volcán concentró su artillería para barrer las colinas intermedias. En el terreno escarpado construyó más de 400 fortines y nidos de ametralladoras que se comunicaban por túneles bajo la lava.

La fotografía más conocida de la guerra en el Pacífico
19 de febrero de 1945
El Día D para la invasión, fue fijado para el 19 de febrero. La operación se puso bajo el mando del vicealmirante Turner, quien dirigió la fuerza combinada de apoyo. Luego de cuatro días de iniciadas las operaciones, el día 23, una patrulla alcanzó la cima del volcán y plantó la bandera de los Estados Unidos. El hecho fue captado en una foto que luego se convertiría en la imagen más conocida de la guerra para los estadounidenses.
La captura requirió tres días de ataques con granadas, lanzallamas, cohetes y cargas de demolición, pues los defensores pudieron resistir, bien atrincherados, los bombardeos de la armada estadounidense y su aviación naval durante los setenta y cuatro días previos al desembarco. Una vez en tierra, las fuerzas invasoras debieron limpiar la zona con la intervención de tanques de la Infantería de marina, pues parecía imposible, poder desalojar a los defensores sólo con tropas de a pie. Los kamikazes contraatacaron el día 21, lanzándose sobre cinco barcos, dejando fuera de combate hasta el fin de la guerra, al portaaviones USS Saratoga. También hundieron el portaaviones escolta USS Bismarck Sea. En Iwo Jima murió toda la guarnición japonesa, menos 200 heridos que fueron hechos prisioneros, pero los estadounidenses tuvieron unas 26 mil bajas. La batalla fue tan dura, que incluso antes de poder usar las bases de Iwo Jima a plena capacidad debido a la resistencia japonesa, 25 bombarderos medianos y aviones cazas de la fuerza de misión cooperaron con 200 bombarderos B-29 en una incursión sobre Tokio, incendiando objetivos en una área de dos millas cuadradas de la ciudad y destruyendo unos 150 aviones japoneses .
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